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En hembras es una intervención más delicada que en machos, pero en ambos casos los beneficios de la esterilización para su salud son importantes.

 

Por lo general se habla de esterilización cuando se refiere a una operación en hembras y de castración cuando se refiere a una en machos, pero en términos científicos esterilización y castración no son lo mismo.

 


¿Esterilizar o castrar?

 

La esterilización es una intervención quirúrgica menos invasiva que la castración y la recuperación del animal es más rápida.

En los machos consiste en seccionar los conductos que conectan pene y testículos (seminíferos) y en las hembras en realizar una ligadura de las trompas de falopio.

La castración es más invasiva para perros y perras (sobre todo para estas últimas) y requiere de un mayor periodo de recuperación.

Castrar a un perro consiste en extirpar sus testículos y a una perra en extirpar útero y ovarios (aunque en ocasiones, las menos frecuentes, se extirpan solamente los ovarios).

Con la esterilización no se elimina la producción de hormonas ni el deseo sexual en los machos ni el celo en las hembras, algo que sí ocurre con la castración.

Además, con la castración disminuye la probabilidad de desarrollar enfermedades prostáticas en perros y tumores en órganos reproductores y cáncer de mama en perras.

A nivel general, por los beneficios para la salud que aporta, se opta más por la castración que por la esterilización, pero a la hora de decidir si castrar o esterilizar es nuestro veterinario el único que puede ayudarnos a tomar la decisión en virtud de las características, necesidades y estado de salud de nuestro perro. Siempre debemos consultarle a él antes de tomar una decisión y será él quien realice la intervención.

Por qué y cuándo esterilizar a un perro

 


Por qué esterilizar a un perro

 

Atendiendo a la denominación popularmente usada, a partir de este punto hablaremos de esterilización en general para referirnos a la castración.

Si estamos seguros que no queremos que nuestro perro o perra tenga descendencia, intervenirlo para esterilizarle es una decisión importante para su salud.

Además de prevenir el desarrollo de enfermedades prostáticas, tumores de los órganos reproductores y cáncer de mama, la esterilización afecta directamente al carácter del perro, tornándolo más apacible, disminuyendo la dominancia y facilitando la socialización y convivencia.

 


Cuándo esterilizar a un perro

 

Los profesionales recomiendan hacerlo antes del año de edad en los machos y antes del primer celo en las hembras (antes de los seis o siete meses).

Sin embargo, existe el mismo beneficio en lo que a prevención de tumores mamarios y en órganos reproductores se refiere, si se esteriliza a la hembra antes del tercer celo (que coincide más o menos con cumplir los dos años de edad).

Por qué y cuándo esterilizar a un perro

 


Nuestra experiencia en la esterilización de Elma

 

Aunque a toda la familia nos hubiese encantado que Elma tuviese cachorros (todos habrían tenido un hogar con papás, abuelos, primos y tíos humanos) sus problemas de salud nos han empujado a tomar la decisión de esterilizarla.

Elma sufre desde muy pequeña de dos protusiones discales que están controladas y no tienen por qué ir a más, pero que se verían muy perjudicadas tanto durante el periodo de gestación como en el parto.

Si a esto le sumamos que Elma es una teckel mini “muy mini” y tiene las patitas tan cortas que apenas levanta un dedo del suelo con su pecho, el riesgo de tener cachorros es aún mayor.

Tras pedir opinión a dos veterinarios (que coincidieron plenamente en su diagnóstico), decidimos operarla.

Tanto la intervención como la recuperación ha ido sobre ruedas. Elma estuvo convaleciente los dos primeros días, pero a partir del segundo día por la tarde comenzó a comer con normalidad e incluso demandar sus ratitos de juego.

Salvo la incomodidad de llevar puesto el collar isabelino para impedir que lamiese sus heridas (algo que Elma ha llevado también muy bien y no ha intentado tocarse), nuestra teckel ha hecho vida normal y se ha recuperado con rapidez.

Además, al haber utilizado nuestro veterinario puntos de sutura absorbibles (que se absorben por el cuerpo o se tiran sin necesidad de removerlos), Elma recibió el alta veterinaria a los tres días de la intervención, quedando en tratamiento con antiinflamatorios (Cimalgex) durante dos días y antibióticos (Eupenclav) durante 6 días.

Por qué y cuándo esterilizar a un perro

Aunque al tomar la decisión tuvimos dudas y algo de miedo porque se trata de una intervención quirúrgica y, al fin y al cabo, tiene sus riesgos, hoy nos alegramos de haber operado a Elma porque sabemos que de esta forma hemos contribuido a su salud.

 

Esperamos que nuestra experiencia pueda, ante todo, ayudaros a tomar con calma la decisión de esterilizar a vuestros perros y a hacerlo siempre con el asesoramiento, ayuda y supervisión de un profesional veterinario.

 

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