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Se activan con el peso del perro sobre ellas. Su gel absorbe el calor corporal y baja la temperatura del animal. Una buena opción en verano.

 

En verano, cuando las temperaturas son muy elevadas, cualquier ayuda es buena para que nuestros perros estén más cómodos y pasen menos calor.

Pasear a primera hora de la mañana y última de la tarde, comer fruta fresca, disfrutar de jornadas en el agua (ya sea playa o piscina)… son algunas de las opciones. A ellas podemos sumar utilizar una manta refrigerante donde nuestro perro podrá descansar más fresquito.

Cuando hablamos de manta refrigerante podemos distinguir dos tipos, aunque el primero no pueda considerarse “refrigerante” como tal:

 

1.- Manta fresca para perros

La manta fresca para perros es una manta que se utiliza a modo de alfombra y sobre la que el perro se tumba a descansar. Existen infinidad en el mercado, de diferentes materiales, colores y texturas, pero todas tienen  en común que están fabricadas con tejidos muy ligeros y transpirables para favorecer la ventilación, evitar la acumulación de calor y así que el perro esté más fresco.

Es importante resaltar que no contienen gel en su interior, por lo que no podemos hablar explícitamente de “refrigeración”.

 

2.- Manta refrigerante para perros

La manta refrigerante es aquella que contiene un gel cuyas moléculas se rompen como consecuencia de la presión del peso del cuerpo del perro sobre la superficie de la manta. Así, el gel absorbe el calor corporal del perro, consiguiendo una disminución de temperatura.

El efecto podemos notarlo si nosotros mismos presionamos con la palma de nuestra mano sobre ella y mantenemos la presión durante un rato. La sensación no es de un frescor inmediato, pero sí gradual.

Mantas refrigerantes para perros: tipos y funciones

Estas mantas refrigerantes, con superficie en nylon, son muy fáciles de limpiar con un paño húmedo y no necesitan de enfriarse o humidificarse pues, aunque absorben el calor solo durante unas horas, al dejarla de nuevo sin presión, el gel vuelve a compactarse y en breve estará lista de nuevo para usar.

La única precaución a tener en cuenta es no dejarlas al sol y son muy fáciles de plegar tanto para guardar como para llevarlas de viaje.

 


Nuestra experiencia con la manta refrigerante

 

Podemos decir que nuestra experiencia ha sido muy positiva.

Adquirimos nuestra manta refrigerante marca “Beeztees” en nuestra peluquería canina de confianza: La Huella Rosa.

El personal de la peluquería nos explicó cómo utilizarla, conservarla y limpiarla y ya nos advirtió que quizás Elma tardase un poco en descubrir sus beneficios dado que al colocarse sobre ella el frescor no es elevado de inmediato.

Efectivamente, así ocurrió. Elma la olfateó, rascó, corrió sobre ella… pero no se tumbó, pues prefería su colchón habitual.

Mantas refrigerantes para perros: tipos y funciones

Fue entonces cuando decidimos enseñarle a estar en su nuevo “sitio”. Guiándole con uno de sus snacks favoritos, le llevamos a la manta refrigerante y le premiamos después de dar la orden “muy bien”. Tras varias repeticiones, Elma se quedó sola en la manta y decidió tumbarse. Fue entonces cuando poco a poco notó el frescor gradual que la manta refrigerante le proporcionaba y ahora la busca ella sola sin necesidad de guiarla.

La manta refrigerante, entre otras medidas que tomamos en verano, nos ayuda a que Elma lleve mucho mejor el calor.

 

¿Conocías las mantas refrigerantes o mantas frescas? ¿dispones de ellas en casa? ¡Cuéntanos qué haces para que tu perro esté fresquito en verano!

 

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