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El primer acercamiento de un perro se da a través del olfato. Así Elma comenzó a mostrar confianza en nosotros y asentó las bases de una fantástica relación.

 

Para todos los “Papás” y “Mamás” perrunos la llegada de nuestro deseado cachorro a casa es un cúmulo de emociones impresionante.

La ilusión y alegría de tener a nuestro perro se mezcla con un sentimiento de responsabilidad e incluso de presión por hacer bien las cosas y ayudar al pequeño a adaptarse a su nuevo hogar y a su nueva familia.

En nuestro caso, con anterioridad a la llegada de Elma habíamos leído mucho y preguntado a algunos amigos expertos en el tema acerca de cómo comportarnos y cómo ayudar a nuestra cachorrita las primeras semanas en casa. Todos coincidían en algo: ser pacientes y dejar al perro explorar todos los nuevos estímulos que tiene ante él.

Precisamente eso es lo que hicimos, pero, como seguro a vosotros también os ocurrió con la llegada de vuestro cachorro a casa, en algunos momentos se dan situaciones en las que surgen dudas y no se sabe muy bien cómo actuar.

Bien es cierto que Elma no tardó en adaptarse a nuestra casa (solamente la primera noche lloró un poco al apagar las luces) pero, como todos los cachorros, necesitó su tiempo para comenzar a confiar en nosotros.

Recuerdo que las primeras noches en el sofá (la subimos al sofá con nosotros) Elma se acercaba despacio, nos olía y se acurrucaba a cierta distancia. Durante el resto del día era habitual encontrarla oliendo nuestros zapatos y nuestra ropa.

Aunque nos perseguía en actitud curiosa y disfrutaba de nuestra presencia, existía una pequeña barrera que le impedía confiar del todo en nosotros.

Pero esa barrera cayó por completo con el paso de los días y para mí fue especialmente significativo el comportamiento de Elma una noche en el sofá: se acercó a mí y, por primera vez, metió su trufa helada para oler mi ombligo. Me sorprendió mucho y me quedé paralizado sin saber muy bien qué hacer. Sin embargo, ella lo tenía claro: subió poco a poco por mi torso hasta quedar tumbada apoyando su cabeza bajo mi barbilla.

No somos expertos en etología canina, pero para nosotros fue un momento tan especial, que lo recordaremos siempre como aquel en que Elma dio su paso definitivo de confianza hacia nosotros y decidió formar parte, como un miembro más, de nuestra familia.

Elma es muy cariñosa y mimosa, tanto que ahora siempre que se echa a nuestro lado necesita del contacto físico (os podéis imaginar lo que esto significa en pleno verano…jejeje).

 

¿Cómo fue vuestra experiencia con vuestro cachorro los primeros días en casa? ¿Recordáis aquel momento en que mostró por primera vez confianza en vosotros?